Petrikirche, Freiberg, Alemania

Silbermann en Freiberg
En la Petrikirche de Freiberg (Alemania) se encuentra un magnífico órgano con dos teclados, pedal y 32 registros.
Es el mayor instrumento de su tipo fabricado por el célebre organero. Es conocido por su equilibrio sonoro y riqueza tímbrica, realzada por la acústica generosa del templo.
La iglesia St. Petri se alza en el punto más alto del casco antiguo de la ciudad de Freiberg, en Sajonia.
Su origen se remonta al siglo XII (antes de 1190) cuando se construyó como basílica románica de tres naves.
A lo largo de los siglos sufrió varios incendios que requirieron reconstrucciones, incluida la época gótica.
En 1728 un gran incendio dejó sólo los muros exteriores y la torre sur, y poco después se llevó a cabo una reconstrucción en estilo barroco.
Entre 1730-31 la torre principal recibió su cúpula barroca, que hoy lo convierte en el punto más visible de la ciudad.
En 1735 se instaló un órgano de prestigio por Gottfried Silbermann, de 32 registros, considerado la mayor obra de dos manuales de este constructor.
La iglesia adoptó la denominación luterana desde 1537, con lo que se convirtió en parte del legado religioso protestante de la zona.
En el siglo XX se hicieron transformaciones para convertir el edificio en centro comunitario, y el interior fue rediseñado por el escultor Friedrich Press.
Restauración de Órgano y Grabación
La restauración, realizada por la firma Jehmlich Orgelbau Dresden, conservó con fidelidad la claridad y el carácter del instrumento original. Gracias al maestro organero Marcus Stahl, Cristina fue recibida por el organista titular Andreas Hahn, con quien preparó su décimo album.
La grabación tuvo lugar en agosto de 2008, bajo la dirección de Martin Fischer. El programa incluyó obras como: el Concierto en Do mayor, adaptación de Bach de un concierto de Antonio Vivaldi; la Toccata Dórica (BWV 538); el Ricercare a seis voces de la Ofrenda Musical; los Preludios y Fugas BWV 533 y 549; el Coral “Wer nur den lieben Gott lässt walten” (BWV 691a); y el Largo cantabile del Concierto en Sol mayor (BWV 973).
El resultado combina la energía expresiva de Bach con la resonancia luminosa del Silbermann, un instrumento capaz de revelar la grandeza y la delicadeza de cada registro con admirable precisión.