Oude Kerk, Amsterdam, Holanda

Christian Vater
Nacido en Hanóver, aprendió el oficio con su padre y trabajó como aprendiz junto a Arp Schnitger. En 1714 fue nombrado constructor de órganos de la corte de Hanóver, cargo que más tarde heredó su hijo Johannes.
Durante su carrera construyó o restauró más de treinta órganos, principalmente en Hanóver, Osnabrück y Oldenburg.
Entre sus órganos supervivientes se encuentran los de Bockhorn (1722), Wiefelstede (c.1729), Gifhorn (1748) y Hohenrode (1749). Sus instrumentos se distinguen por el equilibrio técnico y la sonoridad refinada del barroco alemán tardío.
Un Paso Más Hacia el Integral de Bach
Este monumental órgano fue construido por Christian Vater en 1724 y ampliado por Casper Müller en 1738. Es uno de los seis instrumentos que alberga la iglesia, y su sonoridad domina el vasto espacio gótico con una claridad y profundidad excepcionales.
Durante una visita a los Países Bajos, Cristina conoció este instrumento gracias al organista Matteo Imbruno, titular de la iglesia. Aquel encuentro marcó el inicio de una relación artística y personal que más tarde la llevó a ofrecer conciertos y a grabar el CD n.º 9 de la Opera Omnia de Bach, “Präludium, Fuguen und Chorälen” (2006), con Arnold Meijer como ingeniero de sonido (Tulip Records).
El instrumento, de mecánica pesada y tracción precisa, exige una técnica firme y controlada. Su sonoridad combina potencia y transparencia, cualidades que inspiraron a intérpretes de todo el mundo, incluyendo al propio Jan Pieterszoon Sweelinck, organista de la Oude Kerk en el siglo XVII, cuya tumba descansa en el mismo templo.
Con el paso de los años, la colaboración entre Cristina García Banegas y Matteo Imbruno se transformó en una amistad duradera, nutrida por proyectos compartidos, festivales y clases magistrales en distintos países.