Gloria – Missa de Batalla (a 6) de Francisco López Capillas (2011)
En este registro de 2011, Cristina García Banegas dirige al Ensemble Vocal De Profundis en una interpretación del Gloria perteneciente a la Missa de Batalla (a 6) de Francisco López Capillas (ca. 1608 – 1674).
La obra, rescatada en el álbum FRANCISCO LÓPEZ CAPILLAS – Messe de la Bataille en Nouvelle Espagne (K617), pertenece al repertorio de la música virreinal de la Nueva España y revela la riqueza polifónica del siglo XVII.
Francisco López Capillas fue uno de los grandes compositores mexicanos y el primer Maestro de Capilla de la Catedral de México nacido en tierras americanas.
Formado en el entorno catedralicio, dominó el canto llano y el “canto de órgano” —la composición polifónica de su tiempo—, y posiblemente fue discípulo de Antonio Rodríguez de Mata.
Hacia 1641 trabajó en la Catedral de Puebla bajo la dirección de Juan Gutiérrez de Padilla; luego, en 1648, se incorporó a la Catedral de México como organista, y en 1654 fue nombrado Maestro de Capilla.
De este periodo datan la mayoría de sus obras litúrgicas: misas, motetes, lamentaciones y villancicos en español, náhuatl y lenguas afro-mestizas, muchas hoy perdidas.
Su genio quedó patente en 1656, cuando compuso una misa a cuatro coros para la dedicación de la Catedral Metropolitana.
Cada coro cantaba una misa diferente, y todas se entrelazaban en un solo tejido sonoro, “sin confundirse ellos ni sus ministros”, como escribió una crónica admirada por la perfección del resultado.
López Capillas murió en 1674, dejando un legado de música polifónica de profunda belleza y rigor contrapuntístico.
Ecos del siglo XVII en una lectura contemporánea (2011)
En la interpretación de 2011, García Banegas realza ese legado con claridad, equilibrio y expresión.
El Gloria a seis voces alterna júbilo y recogimiento.
Las entradas corales son precisas; el tejido contrapuntístico se mantiene transparente.
El órgano sostiene con elegancia las progresiones armónicas, mientras el coro articula el texto latino con intención y sentido retórico.
Cada sección —Et in terra pax, Laudamus te, Qui tollis, Cum Sancto Spiritu— presenta un color distinto.
La dirección opta por la claridad sobre el efecto, conservando la arquitectura sonora que López Capillas ideó: solemne, luminosa y profundamente espiritual.
La grabación conserva la atmósfera viva del espacio y la textura natural de las voces, logrando una experiencia que combina erudición y emoción.